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De nuevo: ¿Por qué no le creo a las encuestas?

Capital Digital
Capital Digital redessociales@capitalmedia.mx
Hace 4 meses
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Cualquier político siempre descalifica a las encuestas realizadas para medir su popularidad cuando en ellas no aparece en primer lugar. También gusta de acusar de falta de objetividad o de ser corruptos a aquellos periodistas que lo critican. Pero cuando en una encuesta aparece en el primer lugar, el político lo presume cada vez que puede y si un periodista se refiere positivamente de él, ese periodista es el más objetivo y honrado del mundo.

Un ejemplo de lo anterior lo ha ejemplificado el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador. En las elecciones de 2006 y 2012, en que participó como candidato presidencial del PRD, aseguró que las encuestas estaban manipuladas por quienes las realizaban. Entonces, según él, las encuestadoras eran parte del complot orquestado en su contra.

Hoy no dice lo mismo en vista de que las encuestas, muchas de ellas elaboradas por las mismas empresas que antes acusó de corruptas, lo colocan en el primer lugar de las preferencias.

Lo mismo con los periodistas que antes lo criticaban. Entonces pertenecían a la mafia del poder que representaban los diversos medios electrónicos e impresos. Hoy, AMLO califica como profesionales y objetivos a esos que antes se referían a él en términos negativos pero que ahora lo tratan obsequiosamente debido a que ya lo ven como presidente. Ahora bien, no olvidemos que muchas encuestas que hasta ahora se han publicado no se han realizado con el rigor científico que uno desearía. Un reportaje en la edición México del Huffington Post (https://www. huffingtonpost.com.mx/2018/04/26/ encuestas-encuestas-y-mas-encuestascomo-reconocer-si-son-reales-yconfiables_a_23420853) denunció que, de acuerdo con el Instituto Nacional Electoral (INE), “de 253 encuestas sobre elecciones federales publicadas en medios desde el 8 de septiembre de 2017, sólo 134 cumplieron con los 12 criterios requeridos por el INE para realizar encuestas, entre los que se incluyen: fechas de levantamiento, metodología, costos, personas responsables o resultados”. También, de acuerdo con verificado.mx, varias encuestas que se han publicado son falsas, como lo fue la que supuestamente realizó el diario neoyorquino The New York Times que colocaba en primer lugar al neopriista José Antonio Meade.

Por eso y otras razones he afirmado que no creo en las encuestas y, a estas alturas, ni en los promedios de dichas encuestas que realizan diversas empresas como AZ2 que en este espacio tantas veces he citado. La razón es simple: si las encuestas están mal, los promedios obtenidos de ellas tampoco reflejan la realidad.

Todo indica que muchas encuestadoras decidieron ser instrumentos propagandísticos de algunos candidatos.

El escritor, filósofo y poeta estadounidense Henry David Thoreau (1817-1862) dijo que “Las matemáticas no mienten, lo que hay son muchos matemáticos mentirosos.” Hoy vemos cómo muchos de esos matemáticos han manipulado los números para crear la percepción de que ya hay un ganador indiscutible antes del 1 de julio.

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