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¿Cuál es el futuro del PRI?

Capital Digital
Capital Digital redessociales@capitalmedia.mx
Hace 2 meses
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Sombrío, es la respuesta a la pregunta que por título lleva esta columna. Un futuro muy diferente al que se veía después de las elecciones de julio de 2012, cuando Enrique Peña Nieto recuperó la Presidencia de la República para su partido.

Pese a no contar con una clara mayoría en el Congreso de la Unión, en el denominado nuevo PRI existía optimismo por la llegada al poder del exgobernador mexiquense, optimismo que aumentó después de que el nuevo presidente logró reunir a la mayoría de los partidos políticos en el Pacto por México que permitió que el Congreso de la Unión aprobara reformas constitucionales y leyes para lograr las reformas estructurales necesarias para permitir el avance del país.

Con Peña Nieto llegó una nueva generación de políticos que, a fin de cuentas, resultaron ser igual o más corruptos e incapaces que los que gobernaron al país hasta 2000. Hoy están en la cárcel varios de los gobernadores que alcanzaron el poder promovidos por él mientras que otros se salvaron de ser enjuiciados solamente porque sus sucesores son priistas. También se rumora que ciertos integrantes del equipo más cercano del presidente, entre ellos algunos secretarios de estado, han utilizado sus cargos para enriquecerse mucho e indebidamente.

Además de la percepción que existe de que la actual administración federal permitió que aumentara la corrupción y no hiciera nada para impedirla y castigarla, el crecimiento raquítico de la economía y el fracaso de la lucha contra la delincuencia son factores que explican la impopularidad de Peña Nieto y su partido, la cual se reflejó en las elecciones del 1 de julio, donde el candidato presidencial priista quedó en tercer lugar, la mayoría de los candidatos a diputados y senadores de PRI-PVEM-Panal fueron derrotados y 17 estados congresos locales pasaron al poder de Morena.

Así las cosas, dentro del PRI no se ve que exista alguien capaz de sacarlo de sus crisis. Su nueva presidenta nacional, Claudia Ruiz Massieu Salinas, ha logrado sus cargos por el solo hecho de ser sobrina del expresidente Carlos Salinas. Su desempeño en sus anteriores cargos fue mediocre y su debilidad es tal que hasta canceló participar en debates durante la recién concluida temporada electoral cuando se enteraba que se enfrentaría a los más hábiles polemistas de Morena. El nuevo secretario general es el muy impugnado exgobernador de Coahuila Rubén Moreira, quien se encargó de tapar las supuestas cochinadas que cometió quien lo antecedió en ese cargo, su hermano Humberto, culpable de endeudar irracionalmente al gobierno de dicha entidad.

Para supuestamente refundar al PRI se andan promoviendo varios políticos de pésima reputación, como el exgobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, responsable de que se derrumbara la frágil estabilidad política que disfrutó ese estado hasta que él llegó a gobernar en 2004 y supuestamente enriquecido gracias a su carrera política.

El futuro del PRI es verdaderamente sombrío.

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