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Con la ruta extraviada

Capital Digital
Capital Digital redessociales@capitalmedia.mx
Hace 5 meses
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Cualquier especialista en el tema del fenómeno político calificaría a José Antonio Meade Kuribreña como el candidato idóneo para regir los destinos del país en los siguientes seis años, pero hasta ahora su campaña no logra “prender” lo suficiente como para preocupar al puntero o a sus principales contendientes, lo que habla de la crisis de credibilidad que enfrenta su partido, y la poca capacidad de maniobra social que le queda después del derrumbe del gobierno de Enrique Peña Nieto a causa de innumerables casos de corrupción.

Aunque también hay que señalar que hasta ahora ningún partido se salva de este flagelo social que corroe a todas las instancias gubernamentales de los tres órdenes de gobierno, y a sectores cercanos al poder como es el caso del empresarial. Si de algo podemos preciarnos es que en este país todos hemos tenido que soportar que nuestra clase política y empresarial sean los de detentadores de la mayor parte de la riqueza nacional, y que ésta es producto de la connivencia y la conveniencia que han establecido ambos sectores desde hace mucho tiempo.

Llevamos menos de la tercera parte del tiempo que establece la ley para el desarrollo de las campañas políticas, y quienes compiten por la Presidencia de la República comienzan a dar muestras del extravío de la ruta en la que se alcanza la victoria y la desesperanza por la delantera que hasta ahora les saca el tabasqueño.

Para decirlo más claro, si en este momento los mexicanos tuviéramos que decidir quién conducirá al país en los siguientes seis años, sin lugar a dudas el elegido sería López Obrador.

Pero aún falta mucho tiempo para que los mexicanos ejerzamos nuestro derecho al voto y a elegir a quien debe encabezar al país en los siguientes seis años. Para decirlo más claro, aún tendremos que observar muchas cosas que pudieran incidir en la voluntad de los votantes, pero desde ahora podemos señalar sin la menor duda que el mercado más rentable de López Obrador es el voto volátil de los tricolores, ese que de pronto responde a otros factores y no a la férrea militancia de sus sectores, y que pudiera ser el fiel de la balanza.

Pero hay algo que ha molestado al señor López y seguramente será un elemento que explotarán sus adversarios en las siguientes semanas.

National Geographic transmite a partir de ayer la serie ““El Populismo”, cuyo sexto capítulo aborda la tendencia política y programática de las campañas de Andrés Manuel López Obrador como el más caro ponente de esta forma de engañar a la gente, utilizada para alzarse con el poder en diversos países de Sudamérica y América Central.

Nunca había sentido tan molesto al tabasqueño con algún medio de comunicación, quizá porque hasta ahora nadie se atrevió a compararlo con los que han encabezado los regímenes más fallidos y violentos del Cono Sur del continente. Desconozco si conoce el presunto contenido del séptimo capítulo, donde se aborda su forma de intentar alcanzar el poder en tres campañas consecutivas.

Lo cierto es que ya dio muestras de fastidio e intolerancia a causa de la serie, y eso puede resultarle muy caro. Al tiempo.

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