Capital Hidalgo
PUBLICIDAD
Lunes 24 de Junio 2019

Lunes 24 de Junio 2019

UnidadInvestigación
| | |

“Granjas”, una auténtica prisión para los adictos

Cuartoscuro Foto Capital Media
|
30 de Junio 2017
|
Los pacientes padecen vejaciones, golpes y hacinamiento

El Centro de Rehabilitación Fuente de Vida, ubicado en la colonia Real de Medinas, en Pachuca, es una auténtica prisión para los adictos al alcohol y las drogas.

Aseguran que padecen vejaciones, golpes y hacinamiento por parte de sus cuidadores, según relató Ricardo, un joven que tuvo que salir de ahí por los constantes maltratos de los que fue objeto.

El joven, quien era adicto a las drogas, relata haber vivido la peor de las experiencias: maltratos, vejaciones y hasta golpes que pusieron en riesgo su vida.

Ricardo recuerda que su madre le dijo que había encontrado el lugar ideal en el que lo apoyarían, que se trataba de un centro ubicado en la colonia Real de Medinas, en Pachuca, donde pagaría una mensualidad cómoda y justa, y que a cambio tendría su propia recámara, con los tres alimentos, baño, estancia para las dinámicas y servicio médico y psicológico garantizados.

Sin embargo, sólo fueron promesas, porque en realidad en este sitio viven más de 50 personas, que van desde menores de edad hasta adultos mayores, a quienes, según dicen, los abandonaron sus familiares y que hoy salen a trabajar para contribuir con la manutención de este centro, pero todos ellos con severas adicciones al alcohol y las drogas.

Él, apenas cumplió la mayoría de edad, pero narró que le costaba trabajo convivir con sus compañeros, a quienes tenía que prepararles comida todos los días como parte de las responsabilidades.

“Pero eso es lo más fácil, lo difícil era compartir el espacio y lograr el respeto de los demás, porque ¿se imaginan a más de 50 personas durmiendo en cuatro recámaras, sin cama, ni privacidad, sólo hacinamiento y malos olores?”, expresó.

Ricardo afirma que cuando sus familiares iban a visitarlo, siempre había un pretexto que los administradores ponían para evitar el encuentro, y si éste era inevitable se encargaban de que este fuera lo más hostil y agresivo posible.

A través del área psicológica se encargaban de echar a pelear a los familiares con el interno y viceversa, argumentando que ambas partes eran responsables de que él estuviera en esas condiciones.

Asimismo, relató que además de la mensualidad existen cuotas extras, como los 500 pesos que exigen a los familiares para que el adicto vaya a vivir una “experiencia”.

Ésta, se realiza en una hacienda con una duración de tres días, donde no hay agua ni alimentos, sólo lamentos y un “encuentro con ellos mismos que requiere de sacrificios” para entender esta lección que la vida les ha presentado.

“Se acercaba mi cumpleaños y supuestamente, lo pasaría en compañía de mi familia, como cada año, pero inconforme con lo sucedido, en la experiencia me comuniqué con mi mamá y le pedí que me sacara de ahí, pues era constante ver cómo golpeaban y maltrataban a mis compañeros, e incluso, vi como obligaban a los menores de edad a trabajar en una tienda que posee el anexo para obtener más dinero”.

“Pero ella confiaba en el lugar y me pidió que esperara, esa espera fue la peor, pues no había agua suficiente para satisfacer las necesidades de cada uno de nosotros, así que tuve que esperar tres días sin bañarme hasta el día de mi cumpleaños, el cual llegó sin la presencia de mis seres queridos, porque también hubo un pretexto para evitar su cercanía conmigo”, narró.

Tras una pausa, Ricardo continuó su relato, “ahí empezó mi calvario, al verme triste el coordinador del lugar, ordenó a todos los que ahí vivían a que orinaran en una cubeta y como una forma de castigo procedió a vaciar el contenido en todo mi cuerpo, pero el martirio no concluyó ahí, ya que tuvieron que transcurrir otros tres días más para que yo pudiera bañarme, ¿se imaginan el ardor y la picazón producida en mi cuerpo por los orines?, no fue fácil pero lo logré, cuando llegó el fin de semana y pude ver a mi familia, les conté lo sucedido”, expresó.

Después llegó la hora de castigo, entre todos lo golpearon, no logró recordar si fueron uno o 10 minutos los que duró la golpiza. “Me fue muy mal, tan mal que un compañero se compadeció de mí y me ayudó a comunicarme con mi mamá, quien de manera inmediata fue en mi auxilio”, indicó.

“Eso no fue fácil, porque los administradores no le permitían el acceso al lugar, la amenazaron, la maltrataron y la encerraron en una oficina, sin embargo no contaban con que otros familiares se encontraban afuera de la casa”, recordó.

Asegura que fueron esos familiares los que solicitaron el apoyo de las autoridades policiacas, aunque ellos tampoco pudieron hacer mucho.

“Sino hasta que se les ocurrió decir que los acusarían de secuestro, y fue como accedieron a dejarme salir, pero grande fue su sorpresa al verme en esas condiciones”.

Ricardo y su familia aún sanan sus heridas y analizan cómo ir a denunciar ante las autoridades su caso; sin embargo, lo piensan debido a las amenazas que recibieron por parte del Centro de Rehabilitación Fuente de Vida.

Aseguran que dicho centro de rehabilitación sólo les dejó tragos amargos, daños físicos y psicológicos a todo su núcleo familiar.

Ante las condiciones narradas por Ricardo, la pregunta es si este lugar, como muchos otros, realmente cuenta con los permisos necesarios para brindar este servicio o ¿está permitido que los anexos, granjas y centros de rehabilitación utilicen estas estrategias para rehabilitar a los adictos? Y ¿estos sitios cumplen con las medidas para seguir funcionando y que la gente los considere como opción para una rehabilitación?.

Son muchas las preguntas que surgen ante este hecho, el cual hasta la fecha queda impune y que no es el único que se presenta , pero sí uno de los que se conocen.

Encuentra más notas sobre

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Notas relacionadas

Llega al Congreso paquete presupuestal 2019 [Leer más]

Mercado de Pachuquilla permanece aún en remodelación [Leer más]

Pachuca alista la Expo Feria del Suéter [Leer más]

¿En qué grupo de la Copa MX quedó Pachuca? [Leer más]

Recomendados